En los últimos años, ya jubilado, he participado algo menos en temas políticos, sobre todo ahora que Costa Rica atraviesa una fuerte polarización. No obstante, en las últimas semanas he oído situaciones que me inquietan por su impacto en el turismo, y deseo retomar algunas reflexiones con ustedes. Mi trayectoria en este sector me ha mostrado que las políticas turísticas necesitan un entorno de unidad nacional, sin importar las diferencias partidistas. Sin embargo, recientemente me han preocupado tres posturas que podrían alterar ese clima de cohesión.